Tajine, Todo Marruecos

Arnaud 25 / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

Guiso marroquí de cocción lenta hecho en un recipiente de barro cónico que da nombre tanto al plato como al utensilio.

Se pronuncia
ta-JÍN
También
Tajine · Tagine · Tajín marroquí

Qué es

La palabra tajín nombra dos cosas a la vez, y esa ambigüedad es parte de su identidad: es el recipiente de barro cocido con tapa cónica en el que se cocina, y es también el guiso que sale de él. Dentro puede haber cordero con ciruelas, pollo con limón confitado y aceitunas, o simplemente verduras de temporada con especias; lo que define al plato no es un ingrediente fijo sino el método. La tapa alta y estrecha atrapa el vapor, lo condensa en las paredes y lo devuelve al fondo, de modo que la carne se cuece en su propio jugo durante horas sin apenas líquido añadido.

El resultado es una cocción lenta y húmeda que ablanda cortes duros sin necesidad de mucho fuego ni de agua abundante, algo que tiene sentido en un país donde la leña y el agua no siempre han sido recursos baratos. No es un plato único sino una familia entera: cada región, cada casa y cada estación tiene el suyo.

De dónde viene

El recipiente es anterior al Marruecos moderno y su forma se relaciona con técnicas de cocción de barro que circulaban por todo el Magreb y el Mediterráneo oriental desde hace siglos, aunque fijar una fecha o un lugar exacto de invención es imposible: no hay un único punto de origen, sino una evolución compartida por alfareros y cocinas nómadas y sedentarias del norte de África. Lo que sí se puede decir es que el diseño —base ancha, tapa cónica alta— resuelve un problema muy concreto: cocinar con poco combustible y poca agua en climas donde ambos escaseaban, algo común a las cocinas berberiscas antes de la llegada de las dinastías árabes.

La cocina palaciega de las ciudades imperiales —Fez, Mequinez, Marrakech— añadió después la capa de sofisticación que hoy se asocia al tajín festivo: las combinaciones dulce-salado con frutos secos y fruta confitada, las especias importadas por las rutas caravaneras del Sáhara, el uso del azafrán. Esa cocina de corte convivió siempre con la versión rural y beréber, mucho más austera, de verdura, legumbre y poca carne, cocinada al calor de brasas de carbón en el campo.

La discusión sobre qué combinación es la más «auténtica» —si el tajín dulce de cordero con ciruelas o el sencillo de verduras— no tiene ganador, porque ambos han convivido siempre según la clase social y la región. Lo que sí es reciente, y motivo de cierta incomodidad entre cocineros marroquíes, es la versión turística homogeneizada que reduce toda esa variedad a pollo con limón y aceitunas servido en un tajín de cerámica decorativa pensado más para la mesa que para el fuego.

Cómo se come

En Marruecos el tajín se sirve directamente en el recipiente en el que se ha cocido, colocado en el centro de la mesa, y se come sin platos individuales: cada comensal toma con la mano derecha, ayudándose de un trozo de khobz (el pan plano de cada comida), directamente de la zona del tajín que le queda enfrente. No se mezcla ni se revuelve el guiso entero; se respeta un orden tácito y se evita meter la mano en el centro, reservado a veces para la pieza de carne que se comparte al final.

El error más común de quien lo prueba fuera de Marruecos es tratarlo como un curry o un estofado cualquiera, con cubiertos y plato aparte, o esperar que sea picante: el ras el hanout, la mezcla de especias que lo perfuma, es aromática y compleja pero rara vez busca el ardor. También es habitual ver tajines servidos como plato único con guarnición de arroz o cuscús aparte; en la mesa marroquí tradicional el cuscús tiene su propio día —el viernes— y no se combina con el tajín en la misma comida.

Dónde comerlo

Los mercados y puestos de comida de Fez y Marrakech ofrecen versiones cocinadas durante horas sobre brasero de carbón, con el barro ya ennegrecido por el uso, muy distintas del tajín de cerámica pintada que se vende como recuerdo. En las ciudades del Atlas y en las zonas rurales beréberes es más fácil encontrar tajines de verdura y legumbre, más austeros y con menos carne, cocinados en las casas o en pequeños comedores familiares.

En la costa, en ciudades como Essaouira, el tajín de pescado con verduras y chermoula sustituye a las versiones de carne del interior, aprovechando la proximidad del Atlántico. Cada región del país, en realidad, defiende su propia combinación como la genuina, y moverse de una zona a otra es la mejor forma de entender la variedad real del plato.

Cómo se hace en casa

El utensilio no es negociable: sin el recipiente de barro cocido con su tapa cónica alta, lo que se obtiene es un guiso convencional, no un tajín, porque es esa forma la que genera el ciclo de condensación que cocina el plato con tan poco líquido. Antes del primer uso, el barro sin esmaltar necesita curarse —remojado y luego secado lentamente con aceite— o se resquebraja al primer contacto con fuego directo; muchos tajines de venta turística vienen ya esmaltados y decorados, pensados para servir en mesa, no para cocinar sobre la llama.

Los ingredientes que no admiten sustituto son el ras el hanout —una mezcla de hasta veinte especias que varía de una casa a otra y que da al guiso su carácter— y, para las versiones dulces, el limón confitado y las aceitunas curadas en salmuera, cuyo punto ácido y salado equilibra la grasa de la carne. La dificultad real no está en la lista de ingredientes sino en el tiempo: el tajín exige fuego bajo y paciencia, entre una y tres horas sin prisa, dejando que el vapor haga el trabajo que en otras cocinas hace el hervor.

Para hacerlo en casa

Lo que hace falta para tajine

Tajines para Cocinar en Casa: Barro, Cerámica y Hierro Fundido Comparados

Guía de compra

Tajines para cocinar en casa: barro, cerámica y hierro fundido comparados

Comparamos tajines de barro, cerámica e hierro fundido para que elijas el que mejor se adapta a tu cocina y a tu forma de cocinar.

Ver la guía

Preguntas frecuentes

¿El tajín es el plato o la olla?
Ambos: el tajín es el recipiente de barro con tapa cónica, y también el nombre del guiso que se cocina dentro de él.
¿El tajín marroquí es picante?
No suele serlo. Se perfuma con ras el hanout y especias aromáticas como el azafrán o la canela, pero el picor no es su rasgo característico.
¿Se puede hacer un tajín sin el recipiente de barro?
Se puede aproximar el sabor en una olla con tapa, pero sin la forma cónica no se produce el mismo ciclo de condensación que cocina el plato con tan poco líquido.
¿Qué se come con el tajín en Marruecos?
Pan plano, khobz, con el que se toma el guiso directamente del recipiente sin cubiertos ni platos individuales.
¿Cuál es la diferencia entre el tajín de ciudad y el de campo?
El de las ciudades imperiales suele combinar carne con fruta confitada y frutos secos; el rural y beréber es más austero, a base de verdura y legumbre con poca carne.