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Extreme heat in summer inside the canyon. Mild winters, but watch out for ice at higher altitudes.
One of the most technical routes in inland Valencia. From Buñol we descend into the Júcar canyon and climb to Cortes de Pallás on a legendary road with hundreds of bends and vertiginous views.
Cortes de Pallás está literalmente colgado sobre el embalse del Júcar en una posición geográfica tan dramática que cuando lo ves por primera vez —especialmente desde la subida final de la CV-425— cuesta creer que sea un pueblo habitado. Es uno de esos lugares donde la combinación de paisaje vertical, casas medievales encaramadas y agua turquesa al fondo crea una imagen que parece sacada de un cuento. La altura del pueblo sobre el embalse es de más de 200 metros, y desde el mirador principal se domina un cañón fluvial impresionante que se extiende durante decenas de kilómetros aguas arriba y aguas abajo. Para el motero, llegar a Cortes después de una hora de curvas continuas es una recompensa visual difícil de superar.
La razón histórica del aislamiento de Cortes es geográfica pura: el pueblo está plantado en plena Muela de Cortes, un macizo calcáreo escarpado que separa la Ribera Alta valenciana de las comarcas del interior, y durante siglos fue prácticamente inaccesible salvo por caminos de herradura. Solo en 1988, con la construcción del actual embalse de Cortes y la modernización de la carretera CV-425, el pueblo entró plenamente en la modernidad. Antes era un mundo aparte, con costumbres, dialecto y arquitectura propios. Todavía hoy, los habitantes mayores de Cortes hablan una variante valenciana muy peculiar, marcada por el aislamiento histórico y por elementos castellanos del Alto Júcar.
La carretera CV-425 entre Buñol y Cortes de Pallás es probablemente la más técnica de toda la provincia de Valencia. Más de 50 km de curvas casi continuas, con desniveles considerables, asfalto en buen estado pero estrecho, y prácticamente sin tráfico. Atraviesa el Macizo del Caroig por su vertiente oriental y pasa por algunos de los pueblos más despoblados y vírgenes del interior valenciano: Yátova, Macastre, Dos Aguas. Es una de esas carreteras donde el motero tiene la sensación de estar descubriendo un secreto, porque incluso muchos motoristas valencianos no la conocen bien. La combinación de soledad, paisaje espectacular y técnica de pilotaje constante la convierte en una ruta favorita de quienes la han hecho una vez.
Buñol, el punto de partida de la ruta, tiene una rareza cultural única: aquí se celebra cada último miércoles de agosto la Tomatina, probablemente la batalla campal más conocida del mundo. Decenas de miles de personas se concentran en la plaza del pueblo y se lanzan más de 150.000 kilos de tomates maduros durante una hora exacta, en un caos festivo que ha hecho de Buñol uno de los pueblos españoles más conocidos internacionalmente. La fiesta nació por casualidad en 1945 (durante una pelea espontánea en un mercado) y se ha convertido en un evento turístico masivo. Si pasas por Buñol fuera de fechas, vale la pena bajar a la plaza Mayor para ver el lugar: pequeño, pintoresco, con casitas blancas y un bar histórico (el Bar Pepito) donde se sirve el aperitivo más madrugador de toda la zona.
Práctica motera: esta ruta es exigente físicamente (150 km de curvas técnicas con varios puertos intermedios). La temporada óptima va de marzo a noviembre; en pleno verano hace mucho calor en los cañones (40°C habituales). Repostar en Buñol o Yátova al inicio: dentro de la zona del Caroig solo hay una gasolinera fiable (en Yátova). Para comer, en Cortes de Pallás el Mesón Manuel (al borde del mirador del embalse) sirve arroz al horno y cordero a precios populares con vistas inmejorables. Y un consejo: si vas a hacer la ruta entera, reserva 6-7 horas con paradas para no ir con prisa y disfrutar plenamente de los miradores y los pueblos.
Extreme heat in summer inside the canyon. Mild winters, but watch out for ice at higher altitudes.
Very low traffic. This is a very lightly travelled area.
Fill up in Buñol or Yátova. No fuel stations in Cortes de Pallás.