Los 12 trenes panorámicos más bonitos de Europa (y cuánto cuestan)
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Los 12 trenes panorámicos más bonitos de Europa (y cuánto cuestan)

Del Glacier Express al Flåmsbana, doce trayectos que son el viaje en sí. Precios reales, cuándo reservar y cuáles se pueden hacer con billete normal.

Foto de Jorge SánchezJorge Sánchez
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Hay un tipo de viaje en el que el trayecto no es el precio que pagas por llegar: es lo que has venido a hacer. Europa tiene una densidad ferroviaria que no existe en ningún otro continente y, dentro de ella, una docena de líneas construidas —o simplemente trazadas— en sitios donde poner una vía era una temeridad.

Estos doce están ordenados por países. En cada uno indico si hace falta reserva especial y tren panorámico de pago, o si el mismo paisaje se ve desde un tren regional normal por una fracción del precio. Esa distinción se ahorra mucho dinero y casi nadie la explica.

Suiza

Tren rojo serpenteando por un valle montañoso cubierto de árboles verdes y amarillos bajo un cielo azul.
Un tren panorámico rojo recorre un espectacular paisaje alpino en otoño.Foto: Jacques Bopp / Unsplash

1. Glacier Express (Zermatt – St. Moritz)

Lo llaman "el expreso más lento del mundo": 291 km en unas 8 horas, cruzando 291 puentes y 91 túneles. Sube al paso del Oberalp, a 2.033 metros, y baja por el desfiladero del Rin, el llamado Gran Cañón suizo. Vagones panorámicos con techo acristalado y comida servida en el asiento.

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  • Precio: 159-268 CHF en segunda clase según temporada, más 49 CHF de reserva obligatoria. Primera clase, desde 268 CHF.
  • Alternativa barata: el mismo recorrido, tramo a tramo, en trenes regionales de la Matterhorn Gotthard Bahn y los Ferrocarriles Réticos. Cuesta cerca de la mitad, tarda algo más porque hay que cambiar, y el paisaje es exactamente el mismo. Sin techo panorámico, eso sí.

2. Bernina Express (Chur – Tirano)

Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y, en mi opinión, mejor que el Glacier Express. Cruza los Alpes sin cremallera —solo por adherencia, lo que es una proeza de ingeniería— pasando de los glaciares del paso de Bernina a las palmeras de Tirano, en Italia, en cuatro horas.

3. GoldenPass Line (Lucerna – Interlaken – Montreux)

Del centro de Suiza al lago Lemán, pasando por Interlaken y los pastos del Gruyère. Desde 2022 funciona con un sistema de bogies de ancho variable que permite hacerlo sin transbordo, algo que técnicamente parecía imposible. Menos alpino que los dos anteriores y más pastoral, y bastante más barato.

Noruega

Una persona sentada en un tren oscuro mirando por la ventana un paisaje montañoso verde.
Disfruta de los paisajes alpinos suizos desde la comodidad de un tren panorámico.Foto: Alex Korolkoff / Unsplash

4. Flåmsbana (Myrdal – Flåm)

Veinte kilómetros que descienden 863 metros con una pendiente del 5,5 %, uno de los trenes de adherencia más empinados del mundo. Túneles excavados a mano, la cascada de Kjosfossen con parada incluida, y el fiordo al final. Dura una hora escasa.

  • Precio: unos 600 NOK (~52 €) ida, 750 NOK ida y vuelta.
  • Combínalo: el circuito "Norway in a Nutshell" une Bergen, el Flåmsbana, el ferry por el Nærøyfjord y la línea de Bergen. Se puede montar por libre comprando cada tramo y sale bastante más barato que el paquete.

5. Línea de Rauma (Dombås – Åndalsnes)

Ciento catorce kilómetros por el valle del Romsdal, con el muro de Trollveggen —la pared vertical más alta de Europa, 1.100 metros— y el puente de Kylling. Menos conocido que el Flåmsbana y, para mucha gente, más impresionante. En verano el tren reduce la marcha en los tramos buenos.

6. Línea de Bergen (Oslo – Bergen)

La línea férrea más alta del norte de Europa: 371 km cruzando la meseta de Hardangervidda a 1.222 metros de altitud, entre glaciares y tundra. Siete horas. Se hace con billete normal de la compañía Vy, y comprando con antelación (los llamados *minipris*) puede costar 30-50 €.

"En un tren panorámico no pagas por llegar antes. Pagas exactamente por lo contrario."
El argumento entero del viaje ferroviario lento
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Reino Unido

Tren de vapor negro y marrón cruzando un viaducto de piedra con arcos sobre un paisaje montañoso.
El icónico tren de vapor cruza el viaducto de Glenfinnan en las Tierras Altas escocesas.Foto: Rino Adamo / Pexels

7. West Highland Line (Glasgow – Mallaig)

Atraviesa las Tierras Altas escocesas hasta la costa oeste, y su tramo estrella es el viaducto de Glenfinnan, de 21 arcos, conocido en todo el mundo por las películas de Harry Potter. Con billete normal de ScotRail cuesta 30-50 £; el tren de vapor Jacobite, que hace el mismo tramo con locomotora histórica, cuesta desde 55 £ y se agota con meses de antelación.

8. Settle–Carlisle (Yorkshire – Cumbria)

Setenta y dos millas por los Yorkshire Dales, con el viaducto de Ribblehead —24 arcos, 32 metros de altura— como emblema. Se construyó entre 1869 y 1875 y murieron unos doscientos obreros en la obra. Billete regional normal, sin reserva ni suplementos: es el trayecto espectacular más barato de esta lista.

Italia y Balcanes

Tren en una estación costera con un pueblo en un acantilado y el mar al atardecer.
Un tren panorámico en la costa de Manarola, Italia, ofrece vistas espectaculares.Foto: Kateryna Tartachna / Pexels

9. Cinque Terre (La Spezia – Levanto)

El tren local que une los cinco pueblos colgados sobre el mar de Liguria, saliendo de túnel en túnel con el Mediterráneo debajo. No es un tren panorámico ni pretende serlo: es transporte de cercanías, y por eso funciona tan bien. La Cinque Terre Card incluye trenes ilimitados y los senderos.

10. Belgrado – Bar (Serbia – Montenegro)

Uno de los grandes secretos ferroviarios de Europa: 476 km, 254 túneles, 435 puentes y el viaducto de Mala Rijeka, que con sus 198 metros fue el puente ferroviario más alto del mundo. Cruza de Serbia a la costa adriática montenegrina en unas 11 horas por menos de 25 €. Material rodante viejo y horarios poco fiables; el paisaje, extraordinario.

España y Portugal

Tren rojo cruzando un viaducto de piedra sobre un valle boscoso con montañas al fondo.
El viaducto de Mala Rijeka, una maravilla de ingeniería en los Balcanes.Foto: Antonio Garcia Prats / Pexels

11. Tren de la Robla y el Transcantábrico

La cornisa cantábrica de León a Bilbao por vía estrecha, entre valles mineros y montaña. Se puede hacer en el lujoso Transcantábrico —un hotel sobre raíles de varios días y varios miles de euros, del que escribimos en descubre el tren Transcantábrico— o en los trenes regionales de Renfe Feve, que recorren la misma vía por unos pocos euros y con la misma vista.

12. Linha do Douro (Oporto – Pocinho)

El tren sigue el río Duero durante más de cien kilómetros, pegado al agua, entre las terrazas de viñedo del vino de Oporto declaradas Patrimonio de la Humanidad. Cuesta unos 13 € desde Oporto, tarda tres horas y medio mundo lo considera el mejor viaje en tren de la península. En octubre coincide con la vendimia.

Cómo organizar un viaje ferroviario por Europa

Tren serpenteando junto al río Duero, viñedos escalonados en la orilla, bajo un cielo azul.
El tren del Duero, un viaje escénico entre viñedos y el río.Foto: Wolfgang Weiser / Pexels
  • Interrail: un pase de 7 días en un mes cuesta unos 300-350 € para adultos, con descuentos para menores de 28 y mayores de 60. Compensa si vas a hacer trayectos largos frecuentes; para dos o tres viajes concretos, los billetes sueltos anticipados salen más baratos.
  • Reservas obligatorias: el pase no las cubre. Glacier Express, Bernina y los AVE franceses y españoles cobran suplemento aparte. Es el gasto que más sorprende a quien viaja con Interrail por primera vez.
  • Compra con antelación: en Noruega, Reino Unido y Alemania, las tarifas anticipadas pueden ser un 70 % más baratas que las del mismo día.
  • Siéntate en el lado correcto: en casi todos estos trayectos hay un lado bueno. Bernina Express dirección Tirano, a la derecha. Flåmsbana bajando, a la izquierda. Douro desde Oporto, a la derecha.
  • Equipaje: en tren no hay límite estricto de peso, pero sí de lo que puedes subir tú solo por unos escalones estrechos. Una pieza de cabina bien elegida sigue siendo lo más práctico; nuestra comparativa de maletas de cabina vale igual aquí, sobre todo si combinas tren con vuelos low cost.

Y si el tren te interesa como forma de viajar y no solo como paisaje, tenemos una selección de libros sobre slow travel y el arte de viajar lento, donde el ferrocarril aparece constantemente. El género tiene una tradición larga, y Paul Theroux escribió sobre ello media docena de libros que siguen siendo el patrón oro.

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