Un buen salteado necesita calor intenso y un recipiente que lo aguante sin deformarse. Por eso el wok de acero al carbono (o hierro) sigue siendo la referencia frente a versiones antiadherentes que no soportan temperaturas tan altas.
Qué buscar antes de elegir
El diámetro condiciona cuánta comida puedes saltear sin apelmazarla, y el tipo de mango (madera, metal, una o dos asas) determina si podrás moverlo con soltura sobre el fuego o si necesitarás guantes. Hemos comparado cuatro modelos con enfoques distintos para que encuentres el que mejor se adapta a tu cocina.
Ninguno de estos woks viene con antiadherente de fábrica, y eso es precisamente lo que buscan quienes los eligen: superficies que ganan carácter con el uso y aguantan el calor que un salteado de verdad exige. El curado inicial marca la diferencia entre un wok que dura años y uno que se oxida a las primeras de cambio.