El Valle del Baztán, con sus pueblos de casonas blancas y dinteles rojos, conectado con la costa francesa de San Juan de Luz. Una ruta transfronteriza muy disfrutable.
Puntos destacados
- 1Elizondo y el Valle del Baztán
- 2Zugarramurdi y las cuevas de las brujas
- 3San Juan de Luz (Francia)
- 4Hondarribia
Sobre esta ruta
El Valle del Baztán es probablemente el rincón más bonito y al mismo tiempo más característico de todo el Pirineo navarro occidental. Es un valle fluvial extenso en el extremo nororiental de Navarra, en plena frontera con Francia, donde durante siglos se ha desarrollado una cultura agraria y ganadera muy particular: caseríos vascos dispersos, prados verdes intensos, pueblos con casas señoriales blancas y dinteles tallados en piedra rojiza, y una densidad histórica extraordinaria. El Baztán es uno de los pocos lugares de Navarra donde la cultura vasca tradicional (el euskera, los caseríos, las costumbres rurales) se conserva con fuerza, y donde un visitante puede tener la experiencia de estar en una región culturalmente más cercana a Bizkaia que a Madrid.
Elizondo, capital del valle, es una sorpresa arquitectónica para quien la visita por primera vez. Lejos de ser un pueblo serrano modesto, Elizondo conserva un casco histórico con docenas de casas señoriales del siglo XVIII —algunas con escudos heráldicos, dinteles labrados, balconadas de hierro forjado y patios interiores con galerías— que delatan un pasado de prosperidad agrícola y comercial. La riqueza del Baztán histórico provenía de varias fuentes: el comercio transfronterizo con Francia (legal e ilegal), la trashumancia a gran escala, la emigración a América (muchos baztaneses hicieron fortuna en México, Cuba y Argentina y volvieron a construir casas señoriales en su tierra natal), y, durante el siglo XIX, el "indianos" o emigrantes retornados que invirtieron sus capitales en transformar la arquitectura local.
Zugarramurdi es uno de los pueblos más fascinantes culturalmente de todo el norte peninsular. Su fama internacional se debe a un episodio histórico oscuro y al mismo tiempo paradigmático: el "Auto de fe de Logroño" de 1610, durante el cual la Inquisición española juzgó y condenó a varios habitantes de Zugarramurdi (mayoritariamente mujeres) por crímenes de brujería. El proceso, uno de los mayores casos de caza de brujas de toda la historia europea, terminó con seis personas quemadas en la hoguera en Logroño. Las cuevas naturales en las afueras del pueblo —donde supuestamente se celebraban los famosos "akelarres" o reuniones de brujas— se pueden visitar todavía, y son una de las experiencias culturales más interesantes y misteriosas que se pueden vivir en el norte peninsular. El Museo de las Brujas en el propio pueblo cuenta toda la historia con detalles escalofriantes.
San Juan de Luz (Saint-Jean-de-Luz en francés), al otro lado de la frontera, es probablemente el pueblo costero vasco-francés más auténtico y mejor conservado de toda la costa labortana. Su pequeño puerto pesquero todavía operativo, su iglesia de San Juan Bautista (donde Luis XIV se casó con la infanta María Teresa de Austria en 1660, sellando la Paz de los Pirineos), sus casas vascas tradicionales con vigas rojas y su gastronomía espectacular (probar el pastel vasco original, el "gâteau basque", es imprescindible) lo convierten en uno de los rincones más completos para una parada motera. Cruzar la frontera entre España y Francia en medio de una ruta motera es una experiencia geopolítica encantadora: sin controles, sin formalidades, simplemente un cambio de país en mitad de un valle.
Práctica motera: la ruta es relativamente cómoda (180 km, sin grandes puertos, asfalto bueno) pero atraviesa una zona meteorológicamente cambiante: la lluvia es frecuente todo el año en el Baztán, y conviene llevar equipamiento impermeable. La temporada óptima va de mayo a septiembre. Repostar en Pamplona o Elizondo. Para comer, en Elizondo el Restaurante Galarza sirve cocina baztanesa tradicional con productos locales (cordero, ternera, queso de oveja) a precios populares; en San Juan de Luz, cualquier crêperie del puerto ofrece galettes saladas de trigo sarraceno y sidra a precios razonables. Y un consejo: si visitas Zugarramurdi, dedica al menos una hora a las cuevas y al museo. Sin entender el contexto histórico de la caza de brujas, el pueblo es solo un lugar pintoresco; con esa información, se convierte en uno de los rincones más cargados de simbolismo cultural de toda Europa.
Información práctica
Clima
Lluvia frecuente. Mejor mayo-septiembre.
Tráfico
Tráfico moderado en frontera.
Repostaje
Gasolineras en Elizondo, Bera y Hondarribia.
