Las valles secretas del interior de la Marina Alta. Carreteras estrechas y técnicas entre Vall d'Ebo, Vall d'Alcalà y Castell de Castells, con curvas casi en cada metro.
Puntos destacados
- 1Cañón de la Vall d'Ebo
- 2CV-712: técnica y solitaria
- 3Castell de Castells: pueblo aislado en la sierra
- 4Vistas a la Serra del Migdia
Sobre esta ruta
Las valles secretas de la Marina Alta —Vall d'Ebo, Vall d'Alcalà, Vall de Gallinera y la zona de Castell de Castells— son probablemente los rincones más vírgenes y geográficamente sorprendentes de toda la provincia de Alicante. Encajados entre las sierras del Migdia, l'Almudaina y Aitana, estos pequeños valles fluviales del interior fueron durante siglos hábitat de una población mayoritariamente morisca que vivía del cultivo intensivo de huertas, viñas y frutales en bancales construidos pacientemente sobre las laderas. Cuando los moriscos fueron expulsados en 1609 por orden de Felipe III, estos valles se vaciaron prácticamente de un día para otro, y la repoblación posterior (con familias mallorquinas y aragonesas) nunca llegó a recuperar la prosperidad agrícola de tiempos andalusíes.
El resultado de esta despoblación histórica es que los valles han llegado al siglo XXI casi intactos: pueblos minúsculos —Vall d'Ebo tiene apenas 220 habitantes invernales, Vall d'Alcalà 150, Castell de Castells 380— con arquitectura tradicional perfectamente conservada, paisajes agrícolas en bancales que parecen sacados del Magreb, y carreteras secundarias absolutamente solitarias durante horas. Para el motero curioso, esto es un tesoro: la CV-712 entre Pego y Castell de Castells es probablemente la carretera más técnica y al mismo tiempo más vacía de toda la provincia de Alicante, con curvas continuas, pendientes serias y un trazado que serpentea por gargantas calizas que parecen no tener salida.
El cañón del río Ebo, en el corazón de la Vall d'Ebo, es uno de los rincones geológicos más espectaculares e inesperados del interior alicantino. El río, en su descenso desde las sierras del interior hasta el mar Mediterráneo, ha excavado durante millones de años una garganta caliza estrecha y vertical, con paredes de hasta 200 metros de altura, pozas naturales de aguas turquesa y un microclima tan especial que en pleno verano hace 8°C menos en el fondo del cañón que en la superficie. La carretera CV-712 recorre el borde superior del cañón y permite ver perfectamente todo el sistema desde varios miradores naturales.
Castell de Castells, el pueblo final de la ruta, tiene una particularidad arquitectónica única: es uno de los pocos pueblos de la Comunidad Valenciana donde aún se conservan ejemplos de "casa árabe" prácticamente intactos —casas con patio interior, fuente central, escaleras laterales empinadas y una distribución de espacios completamente distinta de la casa cristiana medieval—. La explicación está, de nuevo, en su pasado morisco: la población local entre los siglos XIII y XVII fue mayoritariamente musulmana, y muchas de las casas del casco histórico actual son herederas directas de las viviendas andalusíes originales.
Práctica motera: esta ruta es exigente físicamente (carreteras técnicas, curvas constantes, pendientes serias) y requiere atención porque algunas carreteras son estrechas y los cruces con coches que vienen en sentido contrario obligan a maniobras de precisión. La temporada óptima va de marzo a noviembre. Repostar al máximo en Pego o Dénia: dentro de los valles solo hay una gasolinera operativa en Castell de Castells. Para comer, en Vall d'Alcalà el Mesón La Vall sirve cocina tradicional rural con productos locales (cabrito, conejo, embutidos artesanales) a precios populares. Y un consejo: si vas en septiembre, no dejes de visitar la Vall de Gallinera (vecina de las que recorre la ruta), donde los cerezos tradicionales en flor son uno de los espectáculos primaverales más bellos del este peninsular.
Información práctica
Clima
Cuidado en invierno con hielo en zonas de sombra. Primavera y otoño ideales.
Tráfico
Tráfico casi nulo. Carreteras solitarias.
Repostaje
Repostar en Pego o Dénia. No hay gasolineras dentro de las valles.
