Los puertos clásicos de Bizkaia: Urkiola con su santuario, Vivero y Bárazar. Carreteras técnicas, asfalto de calidad y verdes prados al pie del Anboto.
Puntos destacados
- 1Puerto de Urkiola y santuario
- 2Anboto: montaña sagrada vasca
- 3Puerto de Bárazar
- 4Carreteras técnicas con asfalto perfecto
Sobre esta ruta
El Puerto de Urkiola (713 m), aunque modesto en altitud, es uno de los puertos más simbólicos y culturalmente cargados de todo el norte peninsular. Plantado en pleno corazón del Parque Natural de Urkiola, en el límite entre las provincias de Bizkaia y Álava, alberga el Santuario de los Santos Antonios, uno de los lugares de peregrinación tradicionales más importantes de toda la cultura vasca. La iglesia actual es del siglo XVIII pero el lugar como espacio de culto es muy anterior: hay evidencias arqueológicas de cultos paganos en este puerto desde la época prerromana, posiblemente vinculados a la diosa vasca Mari, que según la mitología vasca habitaba en las cumbres de la cordillera Cantábrica y controlaba el clima. El cristianismo medieval, como tantas veces, simplemente reutilizó un lugar sagrado preexistente cambiándole los dioses.
La Sierra de Urkiola tiene una particularidad simbólica importante: aquí se sitúa el Anboto (1.331 m), una montaña aislada y de perfil característico que es el icono visual más reconocible del País Vasco interior. Según la mitología vasca, en la cima del Anboto vive precisamente Mari, la diosa principal del panteón vasco prerromano: una figura femenina poderosa que controla el tiempo atmosférico, los animales y los destinos humanos. Las leyendas locales cuentan que Mari sale del Anboto para visitar otras cumbres vascas (Aizkorri, Aralar, Gorbea) montada en un carro de fuego, y cuando aparece en el cielo en forma de meteoro o relámpago, los aldeanos saben que vendrá una tormenta importante. Aún hoy, mucha gente local de la zona sigue contando estas historias con un respeto sorprendente para una sociedad técnicamente moderna.
La N-636 que cruza el Puerto de Urkiola desde Durango hasta Otxandio es probablemente una de las carreteras moteras más populares de toda Bizkaia. Más de 15 km de curvas continuas, asfalto perfecto (la Diputación de Bizkaia cuida especialmente esta carretera), pendientes razonables y un trazado que serpentea entre hayedos y praderas alpinas con vistas constantes al Anboto y otras cumbres del entorno. Los moteros vascos se reúnen aquí cada fin de semana del año (el Bar Olarra, en el alto del puerto, es uno de los puntos de encuentro motociclistas más conocidos del norte peninsular) y la atmósfera de moto-bar montañero es una de las más auténticas que se pueden encontrar en España.
Otxandio, al otro lado del puerto, es uno de los pueblos más característicos del País Vasco interior. Tiene una historia curiosa: durante el siglo XV fue uno de los centros más importantes de fundición de hierro de toda España, gracias a los abundantes recursos forestales del entorno (necesarios para producir carbón vegetal) y a las minas de hierro cercanas. Las "ferrerías" de Otxandio producían armas, herramientas agrícolas y artículos de hierro forjado que se exportaban a toda la corona de Castilla. Hoy esa tradición artesanal sobrevive en pequeños talleres de forja artística que mantienen viva una técnica casi extinta en el resto de Europa. El Museo de la Forja de Otxandio (en una antigua ferrería del siglo XVI restaurada) cuenta toda esta historia y vale la pena visitarlo.
Práctica motera: el Puerto de Urkiola es accesible casi todo el año pero puede tener nieve en pleno invierno. La temporada óptima va de abril a octubre. Tráfico moderado los fines de semana. Repostar en Durango antes de subir. Para comer, el Bar-Restaurante Olarra en el alto del puerto es legendario entre moteros vascos: cocina vasca tradicional, platos de cuchara contundentes, alubias rojas de Tolosa y carne a la parrilla en una atmósfera de bar de pueblo de toda la vida. Y un consejo: si subes a Urkiola un domingo soleado de mayo, prepárate para encontrar la cumbre del puerto con docenas de motos aparcadas y moteros de todo el norte peninsular charlando en la terraza del Olarra. Es una de las pocas zonas de España donde la cultura motera ha desarrollado un punto de encuentro tan claramente identificable.
Información práctica
Clima
Lluvia frecuente.
Tráfico
Tráfico moderado, mucho motero los fines de semana.
Repostaje
Gasolineras frecuentes.
