La Sierra Norte madrileña con Buitrago de Lozoya (pueblo amurallado), el Hayedo de Montejo, Patones de Arriba y carreteras secundarias muy tranquilas.
Puntos destacados
- 1Buitrago de Lozoya: pueblo amurallado
- 2Hayedo de Montejo (UNESCO)
- 3Patones de Arriba: pueblo de pizarra
- 4Pueblos negros madrileños
Sobre esta ruta
La Sierra Norte madrileña es probablemente la zona menos conocida y al mismo tiempo más sorprendente de toda la Comunidad de Madrid. Situada en el extremo nordeste de la región, en la frontera con Segovia y Guadalajara, es un mundo aparte: pueblecitos perdidos en valles solitarios, carreteras secundarias casi vacías, paisajes alternantes entre robledales, jarales y praderas, y una densidad de población tan baja (apenas 6 habitantes por km² en la mayor parte de la comarca) que muchos pueblos han perdido más del 80% de sus vecinos en los últimos cien años. Para los moteros madrileños, es la escapada perfecta cuando la Sierra de Guadarrama está masificada de turistas o cuando se busca un día de soledad.
Buitrago de Lozoya es probablemente el pueblo más sorprendente de toda la Comunidad de Madrid. Es el único pueblo de la región que conserva una muralla medieval completa y prácticamente intacta, con sus 700 metros de muros del siglo XI todavía en pie, sus torres defensivas, su castillo de los Mendoza y su puente románico sobre el río Lozoya. Fue durante toda la Edad Media uno de los puntos defensivos más importantes del Sistema Central, controlando el paso natural entre Castilla y la zona de Madrid (que entonces era un pueblo modesto). Y aquí hay una sorpresa cultural inesperada: el pequeño Museo Picasso de Buitrago, fundado en 1985 con la donación de obras del barbero personal de Picasso (Eugenio Arias, originario del pueblo) que el pintor le regaló durante años de amistad. Es uno de los museos más extraños y conmovedores de toda España.
El Hayedo de Montejo, a apenas 15 km de Buitrago, es otro de los grandes secretos de la Sierra Norte. Se trata de un hayedo relicto —el bosque de hayas más meridional de toda Europa continental—, una rareza biogeográfica fascinante que sobrevive aquí gracias a un microclima excepcionalmente húmedo creado por la combinación de la altitud (más de 1.250 m), la orientación norte y la presencia constante de niebla matinal. Las hayas, que normalmente están asociadas a climas atlánticos del norte peninsular, encuentran aquí, en el centro semiárido de España, un enclave último de supervivencia. El Hayedo fue declarado Patrimonio Natural por la UNESCO en 2017 dentro del programa de Bosques Primarios y Antiguos de Hayas. La visita se hace caminando por senderos guiados, con limitación de afluencia (necesario reservar entrada) para proteger el ecosistema frágil.
Patones de Arriba es la otra joya escondida de la Sierra Norte. Es un pueblo construido íntegramente con pizarra negra local, abandonado durante décadas en el siglo XX y rehabilitado a partir de los años ochenta como destino de turismo rural y de fin de semana. Su arquitectura es absolutamente única: las casas son rectangulares, bajas, con tejados de pizarra negra y muros de pizarra negra, sin un solo elemento de otro material. Caminar por sus callejones empedrados (los coches están prohibidos en el casco histórico) es como entrar en un pueblo medieval intacto. La leyenda local cuenta que durante la invasión napoleónica del siglo XIX, las tropas francesas no consiguieron conquistar Patones porque sus habitantes se escondieron en cuevas locales y desde allí resistieron durante meses sin ser detectados.
Práctica motera: la Sierra Norte tiene una temporada motera amplia (de marzo a noviembre) pero el verano puede ser caluroso al mediodía. El mejor momento es octubre-noviembre, cuando los hayedos y robledales se vuelven dorados. Tráfico bajo todo el año salvo los fines de semana de otoño cuando muchos madrileños suben para ver los colores. Repostar en Buitrago o Torrelaguna. Para comer, en Patones de Arriba el Restaurante El Rey de Patones (en una casa tradicional restaurada) sirve cordero asado al horno de leña como en pocos sitios. Y un consejo: combina la visita a la Sierra Norte con un desvío al pueblo de Montejo de la Sierra para ver las casas de pizarra y, si la suerte acompaña con la reserva, hacer la visita guiada al Hayedo. Es uno de los planes moteros más completos y sorprendentes que se pueden hacer cerca de Madrid.
Información práctica
Clima
Buena ruta casi todo el año. Otoño espectacular en el hayedo.
Tráfico
Tráfico moderado los fines de semana.
Repostaje
Gasolineras en Buitrago y Torrelaguna.
