Ronda y los Pueblos Blancos

Ronda y los Pueblos Blancos

Andalucía🇪🇸

180 km
Distancia
4h
Duración
Circular
Tipo
Asfalto
Superficie
Dificultad

Mapa de la Ruta

180 km • Circular

3 paradasGoogle Maps
Leyenda
Punto de inicio
Ruta

Paradas en la ruta

La ruta clásica del sur: Ronda con su tajo, Setenil de las Bodegas, Zahara, Grazalema y carreteras espectaculares por la Sierra de Grazalema, Reserva de la Biosfera.

Puntos destacados

  • 1Ronda y el Tajo: ciudad icónica
  • 2Setenil de las Bodegas: casas bajo la roca
  • 3Zahara de la Sierra y su embalse
  • 4Puerto de las Palomas (1.357 m)

Sobre esta ruta

Ronda es probablemente la primera ciudad española que cualquier viajero del Romanticismo del siglo XIX visitó por puro placer estético, antes incluso de que existiera el concepto de turismo. Lord Byron, Théophile Gautier, Washington Irving o Rilke pasaron por aquí y dejaron escrito lo mismo: que el Tajo de Ronda, esa garganta de 100 metros de profundidad que parte la ciudad en dos, es uno de los espectáculos geológicos más impactantes de Europa. Cuando uno cruza el Puente Nuevo en moto y mira de reojo hacia abajo, entiende perfectamente por qué Hemingway eligió esta ciudad como escenario para "Por quién doblan las campanas".

Pero el verdadero motivo para venir a Ronda en moto no es Ronda en sí, sino las carreteras que la rodean. La A-374 hacia Grazalema atraviesa el Parque Natural Sierra de Grazalema, un macizo calizo que ostenta el récord absoluto de pluviometría de la península Ibérica: en 1963 cayeron aquí más de 4.300 mm de lluvia en un año, más que en cualquier punto de Galicia. Esa abundancia de agua ha esculpido un paisaje cárstico extraordinario, con dolinas, cuevas, gargantas y bosques de pinsapo —un abeto endémico del sur peninsular que es prácticamente un fósil viviente del Terciario, sobreviviente de las glaciaciones.

La ruta de los Pueblos Blancos no es un invento turístico moderno. Cuando los andalusíes perdieron Granada y se refugiaron en estas sierras, los Reyes Católicos repoblaron la zona con familias del norte que recibieron la orden de encalar todas las casas, en parte por higiene y en parte por motivos defensivos: un pueblo blanco se ve a kilómetros de distancia y es un punto de referencia desde la costa para los vigías que controlaban incursiones piratas berberiscas. La cadena de pueblos —Grazalema, Zahara, Setenil, Olvera, Ubrique— funcionaba como una red de torres ópticas, y todavía hoy, cuando se sube el puerto de las Palomas, se entiende perfectamente esa lógica visual.

Setenil de las Bodegas merece párrafo aparte. Las casas excavadas literalmente debajo de paredones de roca no son un capricho arquitectónico ni una estampa para turistas: son la solución térmica que los habitantes encontraron al brutal verano andaluz mucho antes de que existiera el aire acondicionado. La roca pesada actúa como un radiador inverso, manteniendo las casas a 18-20°C todo el año. Las bodegas que dan nombre al pueblo aprovechaban precisamente esa estabilidad térmica para criar vinos, que en el siglo XV viajaban en burro hasta Cádiz para ser embarcados al Caribe. Hoy las "bodegas" venden tapas y cerveza fría, y el efecto no es menos espectacular.

Para el motero, el clásico de la zona es enlazar Ronda con Grazalema, subir el Puerto del Boyar (1.103 m), bajar a Zahara, hacer el Puerto de las Palomas y volver por Setenil. Asfalto excelente, curvas continuas, paisaje en cada curva y muy poco tráfico salvo en agosto. Un consejo: el restaurante Mesón el Tajo en Ronda, escondido en una calleja del casco viejo, sirve un rabo de toro que justifica una parada larga. Y si vas en febrero, la subida a Grazalema entre almendros en flor es de las experiencias más bellas que se pueden vivir sobre dos ruedas en el sur peninsular.

Información práctica

Clima

Buena ruta casi todo el año. Verano caluroso. Lluvia posible en invierno.

Tráfico

Tráfico moderado en Ronda. Comarcales tranquilas.

Repostaje

Gasolineras en Ronda, Grazalema y Setenil.