Mapa de la Ruta
Cargando track GPX...
Djemila (UNESCO), la ciudad romana más bella de todo el norte de África, y un recorrido por la Kabylia argelina: montañas bereberes, pueblos colgados y carreteras vacías por un país sin turismo.
Puntos destacados
- 1Djemila (UNESCO): ciudad romana más bella de África
- 2Kabylia: montañas bereberes y cultura amazigh
- 3Béjaïa: bahía espectacular y Cap Carbon
- 4Argelia sin turismo: carreteras vacías y autenticidad
Sobre esta ruta
Djemila es probablemente la ciudad romana más bella y mejor conservada de todo el continente africano, y uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del Mediterráneo. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1982, ocupa una posición espectacular: una cresta montañosa a 900 metros de altitud en plena Kabylia, con ruinas que se extienden a lo largo de un kilómetro sobre una loma rodeada de barrancos. Su nombre romano era Cuicul, y fue fundada en el siglo I d.C. como colonia de veteranos militares por el emperador Nerva. Lo que queda es un conjunto urbano romano extraordinariamente completo: foro, basílica, templos, arcos de triunfo, termas, teatro y sobre todo un museo con mosaicos de una calidad comparable a los de Pompeya.
La Kabylia, la región montañosa donde se ubica Djemila, es la zona más culturalmente singular de toda Argelia. Es el bastión histórico de los bereberes kabyles, un pueblo amazigh que ha mantenido su lengua (tamazight), sus costumbres y su arquitectura tradicional durante siglos, resistiendo la arabización que predominó en el resto del Magreb. Los pueblos kabyles, encaramados en crestas montañosas con casas de piedra y tejados de teja roja, recuerdan sorprendentemente a los pueblos del Rif marroquí o a las Alpujarras granadinas. La gente es extraordinariamente hospitalaria con los extranjeros.
Rodar por Kabylia en moto es una experiencia completamente diferente a cualquier otro destino del norte de África. No hay turismo —Argelia recibe apenas 2 millones de turistas al año, diez veces menos que Marruecos—, las carreteras están vacías, los paisajes son espectaculares (montañas cubiertas de encinas y cedros, valles profundos, pueblos colgados) y la sensación de estar explorando un territorio virgen es constante. Las carreteras nacionales argelinas están generalmente en buen estado (Argelia ha invertido masivamente en infraestructuras en las últimas dos décadas), y la gasolina es ridículamente barata (menos de 0,30€/litro).
Tizi Ouzou, la capital de la Gran Kabylia, y Béjaïa, la ciudad portuaria que cierra la ruta por la costa, son sorpresas urbanas que el viajero no espera. Béjaïa, en particular, tiene una bahía mediterránea espectacular (los franceses coloniales la llamaban "Bougie la Belle"), restos de una ciudadela hafsida del siglo XIII, y un cabo (Cap Carbon) con el faro más alto de todo el Mediterráneo.
Práctica motera: Argelia requiere visado para españoles (se obtiene en el consulado, tarda 2-3 semanas). El ferry más cómodo es Alicante-Orán (Baleària, 12 horas) o Barcelona-Argel (Algérie Ferries, 18 horas). La entrada del vehículo requiere seguro argelino y una autorización temporal de circulación que se tramita en el puerto. La conducción es agresiva en ciudades pero tranquila en el interior. Para dormir en Kabylia, los pequeños hôtels familiaux son baratos y limpios (15-25€/noche). Para comer: el couscous kabyle (con legumbres y cordero) es uno de los mejores platos del Magreb.
Información práctica
Clima
Mediterráneo en la costa. Frío en montaña en invierno. Mejor primavera y otoño.
Tráfico
Tráfico agresivo en ciudades. Vacío en el interior.
Repostaje
Gasolineras muy frecuentes. Gasolina a 0,30€/litro.
