Costa Tropical y subida a la Sierra de la Contraviesa: del Mediterráneo a los almendros en altura y vistas al mar de Alborán y al Rif marroquí.
Puntos destacados
- 1Costa Tropical: La Herradura, Almuñécar
- 2Sierra de la Contraviesa: balcón al Mediterráneo
- 3Vistas al Rif marroquí en días claros
- 4Almendros en flor en febrero
Sobre esta ruta
La Costa Tropical es uno de los nombres más afortunados del marketing turístico español, porque es literalmente cierto: este pequeño tramo de costa granadina entre Salobreña y La Herradura es la única zona de Europa continental con clima estrictamente subtropical. Aquí se cultivan al aire libre cherimoyas, mangos, aguacates, lichis, papayas y caña de azúcar, y muchas de las plantaciones tienen siglos de antigüedad. El secreto es la combinación de la barrera natural de Sierra Nevada, que detiene los vientos fríos del norte, y la corriente marina del Atlántico que entra por Gibraltar y mantiene el agua del mar a 18°C en pleno invierno. El resultado es una temperatura media anual de 19°C, idéntica a la de Cádiz pero con paisaje de montaña abrupta cayendo al mar.
La Herradura, una bahía protegida en forma de medio círculo perfecto, era hasta hace veinte años un secreto de pescadores y submarinistas. Su agua transparente, su orientación al sur y la presencia del Cerro Gordo justo al lado la han convertido en una de las mejores zonas de buceo recreativo de la península, con visibilidad de hasta 25 metros y biodiversidad mediterránea de alto nivel. La carretera N-340 que la bordea fue durante décadas una de las más temidas de España, con curvas cerradas sobre acantilados y rotondas mal diseñadas; las recientes mejoras la han hecho más segura pero conserva todo su encanto motero.
La verdadera joya escondida de esta ruta, sin embargo, no es la costa sino la subida a la Sierra de la Contraviesa por la A-345 desde Albuñol. Esta carretera asciende desde el nivel del mar hasta los 1.300 m en apenas treinta kilómetros, atravesando un paisaje surrealista donde los almendros y los viñedos crecen en pendientes de hasta el 70% sobre suelos pizarrosos casi negros. La Contraviesa es la sierra menos conocida de España: un macizo árido y solitario que separa la Alpujarra del Mediterráneo, con pueblecitos olvidados y carreteras donde es posible no cruzarse con nadie en una hora entera.
Pero lo que justifica el viaje son los miradores de la cumbre de la Contraviesa. En días claros (y aquí hay muchos días claros), desde la zona del Haza del Lino se ve una panorámica que es probablemente la más espectacular de la península: a tus pies, el Mediterráneo de un azul intenso; al sur, las cumbres del Rif marroquí asomando sobre el horizonte como una cordillera fantasma a noventa kilómetros de distancia; al norte, la silueta de Sierra Nevada con sus cumbres todavía nevadas en pleno mayo. Es el único lugar de Europa donde se puede ver simultáneamente nieve perpetua, mar y otro continente.
En cuanto a comer y dormir, la zona es deliciosamente low-tech: nada de hoteles internacionales, todo son casas rurales y restaurantes familiares donde el plato del día son platos alpujarreños como las migas, el remojón granadino o el cerdo en chanfaina. Para el motero hay un detalle a tener en cuenta: la subida a la Contraviesa por la A-345 tiene tramos estrechos y algún punto donde la calzada está visiblemente deformada; conviene rodar con margen. El truco para hacer la ruta perfecta es subir desde Albuñol a media mañana, comer en un mirador con vistas al mar y bajar por la otra vertiente hacia Torvizcón, encadenando con la ruta de las Alpujarras si queda tiempo y energía.
Información práctica
Clima
Excelente todo el año. Microclima subtropical en la costa.
Tráfico
Tráfico moderado en la N-340. Bajo en la sierra.
Repostaje
Gasolineras en Almuñécar, Motril y Albuñol.
