El Parque Natural del Cabo de Gata es el rincón más singular de la costa española: paisaje volcánico semidesértico, playas vírgenes y pueblos blancos.
Puntos destacados
- 1Faro del Cabo de Gata
- 2Playas de Mónsul y los Genoveses
- 3Pueblos pesqueros de Las Negras y Agua Amarga
- 4Paisaje volcánico único
Sobre esta ruta
El Cabo de Gata es probablemente el rincón más singular de toda la costa española y, paradójicamente, uno de los menos comprendidos. La gente que viene buscando "una playa más" no entiende qué hace ahí, y la que viene buscando un parque natural se sorprende de encontrarse con un paisaje que parece de Marte. La clave está en la geología: el Cabo de Gata es la única zona volcánica importante de toda la península Ibérica continental. Hace entre 16 y 6 millones de años, esto fue un cinturón de volcanes submarinos análogo al actual de las Eolias italianas, y todo el cabo es lo que queda de aquella actividad. De ahí los colores rojizos, las formaciones columnares, los conos perfectos y, sobre todo, ese aire de desierto americano que ha hecho del cabo escenario habitual de westerns desde los años sesenta.
A esa rareza geológica se le suma una climática: el Cabo de Gata es el punto más árido de Europa continental, con una precipitación media anual por debajo de los 200 mm. Aquí prácticamente nunca llueve, y cuando lo hace es en torrenciales aguaceros otoñales que duran horas. Esa aridez extrema ha generado una vegetación única: chumberas, agaves, palmitos enanos y, sobre todo, espectaculares formaciones de Ziziphus lotus, el azufaifo, una planta que en el resto del Mediterráneo está casi extinta y que aquí forma colinas vegetales redondeadas como islas en un mar de polvo.
En moto, la ruta clásica empieza saliendo de Almería por la N-332 hacia Cabo de Gata pueblo y las salinas. Estas salinas son uno de los humedales más importantes del Mediterráneo occidental: aquí paran miles de flamencos en su ruta migratoria, y verlos rosa intenso contra el fondo azul de las balsas saladas es una de esas estampas que justifican el viaje. Más adelante, la carretera se vuelve técnica: estrecha, con curvas cerradas y mucho desnivel, hasta llegar al Faro del Cabo de Gata, plantado sobre los acantilados donde hace millones de años el volcán arrojaba lava al mar.
San José es la base lógica para explorar el cabo. Desde el pueblo arrancan las pistas que llevan a las playas más espectaculares: Mónsul, con sus dunas y sus rocas redondeadas pulidas por el mar, donde Spielberg rodó la famosa escena de la persecución a caballo de "Indiana Jones y la última cruzada"; y los Genoveses, la cala más grande y posiblemente la más bella, con un kilómetro y medio de arena dorada sin un solo edificio a la vista. Atención: las pistas a las playas están restringidas en verano y conviene consultar las normas vigentes; en moto se puede aparcar más cerca que en coche.
El consejo del veterano del cabo: olvídate de venir en julio y agosto. El calor es brutal, todas las playas se masifican y el encanto desértico se evapora. Los meses milagrosos son marzo, abril, octubre y noviembre, cuando hace un sol agradable de 22-25°C, no hay viento (o lo hay justo para que sea fresco), y las playas son tuyas. En invierno, además, las almendras están en flor por todo el interior: una visión surrealista de almendros blancos contra rocas volcánicas rojas. Y la última cosa: prueba la "tortilla del Cabo" en alguna venta de la zona, hecha con habichuelas y patatas. No es lo que esperas, pero acabas pidiendo segundas.
Información práctica
Clima
Excelente todo el año. Verano caluroso y muy turístico.
Tráfico
Tráfico moderado. Mucho turismo en agosto.
Repostaje
Gasolineras en Almería, San José y Níjar.
