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Asturias: lluvia frecuente. Niebla en la cumbre habitual. Mejor mayo-octubre.
El Angliru, la subida asfaltada más empinada de España (23,5% de pendiente máxima) y leyenda de la Vuelta a España. Brañas asturianas, cumbres entre nubes y la carretera más extrema del país.
El Puerto del Angliru es la carretera asfaltada más empinada de España y una de las más empinadas de toda Europa. Situada en la Sierra del Aramo, en el corazón de Asturias, su rampa final de "La Cueña les Cabres" alcanza un 23,5% de pendiente —casi una cuarta parte de desnivel vertical por metro horizontal—, una inclinación que los ciclistas profesionales de la Vuelta a España consideran el límite de lo humanamente posible sobre dos ruedas. En moto, la subida es una experiencia límite que pone a prueba al piloto y a la máquina: primera marcha, equilibrio perfecto, y la gravedad tirando hacia atrás con una fuerza que no se experimenta en ninguna otra carretera de España.
La Vuelta a España descubrió el Angliru en el año 1999, y desde entonces se ha convertido en una de las etapas más míticas del ciclismo mundial. Alberto Contador, Valverde, Purito Rodríguez: los mejores ciclistas del pelotón español han sufrido (y a veces triunfado) en estas rampas imposibles. Para el motero, la experiencia tiene un componente adicional: la carretera pasa por brañas (prados de montaña) donde las vacas rojas asturianas pastan en libertad, con cumbres que se pierden entre las nubes y un paisaje verde e infinito que es la esencia pura de la montaña cantábrica.
La ruta completa parte de Mieres del Camín, la ciudad minera que fue capital de la Revolución de Octubre de 1934, y sube por la carretera AS-231 hasta Riosa, donde comienza la ascensión propiamente dicha al Angliru. Los primeros kilómetros son engañosamente suaves (6-8%), pero a partir del kilómetro 9 la pendiente se dispara sin piedad: Les Cabañes (15%), El Aviru (18%), El Gamonal (20%), y finalmente La Cueña les Cabres (23,5%), un muro que hay que atacar con decisión y nervios de acero.
El entorno del Angliru es uno de los valles más hermosos y menos visitados de Asturias. Riosa y sus aldeas conservan hórreos centenarios (los graneros de madera elevados sobre pilares de piedra que son el elemento arquitectónico más característico de Asturias), praderías de un verde imposible, bosques de hayas y castaños, y una tranquilidad rural que contrasta con la dureza extrema de la subida. El Desfiladero de Caranga, en la aproximación, añade un tramo de cañón con paredes rocosas impresionantes.
Práctica motera: el Angliru es una experiencia extrema que requiere moto con buen par motor a bajas revoluciones y neumáticos en perfecto estado. La pendiente del 23,5% es real y hay que tomarla en serio. En caso de lluvia, la carretera se vuelve peligrosa. El descenso también requiere precaución (frenos bien purgados). Para dormir, en Mieres hay alojamientos económicos. Para comer, la fabada asturiana (en cualquier restaurante de la zona), el cachopo (filete empanado relleno de jamón y queso, invento asturiano) y la sidra natural escanciada son obligatorios.
Asturias: lluvia frecuente. Niebla en la cumbre habitual. Mejor mayo-octubre.
Tráfico muy bajo. Ciclistas frecuentes. Carretera estrecha.
Gasolinera en Mieres y Riosa. No hay gasolinera en la subida.