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Inviernos fríos con nieve posible. Verano caluroso pero fresco en las pozas. Mejor primavera y otoño.
Las Hurdes, la comarca que Buñuel inmortalizó en "Tierra sin Pan" (1933) como la España olvidada, y la Sierra de Gata con sus pueblos de piedra y frontera con Portugal. La ruta más remota de España peninsular.
Las Hurdes es la comarca más remota y menos visitada de toda España peninsular. Enclavada en el norte de Cáceres, entre la Sierra de Francia (Salamanca) y la Sierra de Gata, es un laberinto de valles estrechos y profundos, cortados por ríos que forman pozas naturales de aguas cristalinas, con pueblos de pizarra colgados en las laderas que durante siglos estuvieron casi completamente aislados del resto del país. Luis Buñuel rodó aquí en 1933 su documental "Tierra sin Pan" (Las Hurdes), una de las películas más impactantes del cine español, que mostraba una miseria extrema en una región que parecía pertenecer a otro siglo.
Las carreteras de Las Hurdes son un desafío y un placer para el motero experimentado. La CC-156 que sube desde Pinofranqueado hasta Las Mestas por el valle del río Hurdano es estrecha, técnica, con curvas cerradísimas y sin barandillas en muchos tramos, pero el paisaje es soberbio: laderas de pizarra cubiertas de castaños centenarios, el río brillando en el fondo del barranco, y una soledad absoluta que resulta casi mística. Los pueblos hurdanos —El Gasco, Martilandrán, Riomalo de Abajo— son aldeas minúsculas de 10-30 habitantes donde el tiempo parece haberse detenido.
La Sierra de Gata, al oeste de Las Hurdes, es otra comarca olvidada con un patrimonio extraordinario. Sus pueblos —San Martín de Trevejo, Trevejo, Robledillo de Gata— conservan una arquitectura de piedra y entramado de madera que es Bien de Interés Cultural. En San Martín de Trevejo se habla todavía "a fala", una lengua romance medieval emparentada con el gallego-portugués que solo sobrevive en tres pueblos de esta sierra. La carretera que sube al Castillo de Trevejo, sobre un peñón granítico con vistas a Portugal, es una de las más espectaculares de toda Extremadura.
Las pozas naturales de Las Hurdes y la Sierra de Gata son uno de los grandes secretos del verano español. El río Los Ángeles en Las Mestas, el Charco de la Olla en Caminomorisco, y las gargantas de la Sierra de Gata forman piscinas naturales de aguas frías y transparentes rodeadas de bosques de robles y castaños que son el contrapunto perfecto al calor extremeño. En junio, las cerezas silvestres de Las Hurdes (más pequeñas pero más intensas que las del Jerte) se venden en los pueblos a precios irrisorios.
Práctica motera: las carreteras de Las Hurdes son técnicas y requieren experiencia (tramos estrechos, asfalto irregular, animales sueltos). La cobertura móvil es muy limitada en los valles. Gasolinera en Pinofranqueado y Caminomorisco. Para dormir, las casas rurales de Las Mestas o Riomalo de Abajo ofrecen alojamiento sencillo pero auténtico. Para comer, el cabrito hurdano asado con leña de encina y la miel de Las Hurdes (famosa en toda España) son los productos estrella.
Inviernos fríos con nieve posible. Verano caluroso pero fresco en las pozas. Mejor primavera y otoño.
Tráfico prácticamente inexistente. Animales sueltos en la carretera.
Gasolinera en Pinofranqueado y Caminomorisco. Repostar antes de entrar en Las Hurdes.