
Mandarin Oriental Ritz, Madrid
El gran hotel de Madrid, reinventado para el siglo XXI
Histórico
“El antiguo colegio de los niños cantores, asomado a la Hoz del Huécar”
La Posada de San José ocupa una casa palaciega levantada en 1621 que durante casi tres siglos fue el Colegio de Infantes de Coro de la catedral. Hoy es un hotel familiar de 21 habitaciones, ninguna igual a otra, encaramado sobre la Hoz del Huécar a unos pasos de la catedral y de las Casas Colgadas, con un comedor de cocina conquense que se asoma al vacío.
Pedir una habitación con vistas a la hoz y cenar morteruelo en el comedor mientras cae la tarde sobre el Huécar.
Bien de Interés Cultural desde 2005
Habitaciones asomadas a la garganta
Morteruelo, ajo arriero y pisto
La historia conocida del edificio arranca en 1621, cuando se construyó como casa palaciega por encargo del abuelo materno de Juan Bautista Martínez del Mazo, discípulo de Velázquez y, desde 1633, su yerno. Un canónigo de la catedral, Diego Mazo de la Vega, dejó dispuesto que la casa acogiera a los niños del coro catedralicio; murió en 1647 sin verlo, y el Colegio de Infantes de Coro San José no abrió hasta el 17 de marzo de 1668. Entre seis y doce infantes vivieron aquí con su rector y su maestro de música hasta bien entrado el siglo XIX, cuando los problemas económicos fueron apagando la institución. Tras años de abandono, en julio de 1953 Fidel García Berlanga, hermano del cineasta Luis García Berlanga, reabrió la casa como posada, y por ella pasaron escritores, pintores y gente del cine. En 1983 tomaron el relevo Jennifer Morter y Antonio Cortinas, que la reabrieron el 28 de marzo de ese año tras una rehabilitación profunda que respetó la estructura original. Desde entonces la casa sigue en manos de la misma familia.
Arquitecto
Casa palaciega de 1621; rehabilitación de 1983 por sus actuales propietarios
Construcción
1621
Restauración
1983
La Posada de San José es un edificio del siglo XVII construido al borde de la cornisa rocosa sobre la que se apoya el casco antiguo de Cuenca, en la vertiente que cae hacia la Hoz del Huécar. Esa posición explica su planta irregular, con escaleras, pasillos y niveles que se adaptan a la roca y que hacen que cada habitación tenga una forma, un tamaño y una vista distintos. La rehabilitación de 1983 mantuvo la estructura y el espíritu del antiguo colegio: artesonados de madera, muros de piedra y, en algunas estancias, frescos de la época en que lo habitaban los infantes de coro. Las habitaciones combinan tonos de madera y piedra con mobiliario y arte de distintas épocas, sin un decorador de firma detrás sino el criterio de la propia casa. Las mejores, las dobles superiores, tienen dos ambientes y balcones o ventanales sobre la hoz y el jardín; otras miran a los tejados de la catedral. El jardín y una pequeña terraza completan un edificio que se recorre más que se contempla.
Castilla-La Mancha
La posada está en la Ronda de Julián Romero, en lo alto del casco antiguo de Cuenca, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996 por su conjunto urbano medieval y el paisaje de las hoces del Júcar y del Huécar que lo encierran. A un par de minutos a pie quedan la catedral de Santa María y San Julián, uno de los primeros templos góticos de Castilla, y las Casas Colgadas, que alojan el Museo de Arte Abstracto Español fundado por Fernando Zóbel con obra de Torner, Saura o Chillida. Desde allí, el puente de San Pablo cruza la Hoz del Huécar hacia el antiguo convento convertido en parador, con una de las vistas más reconocibles de la ciudad. Cuesta abajo están la plaza Mayor y las calles empinadas del barrio alto, y a menos de una hora en coche, la Ciudad Encantada y la Serranía de Cuenca. El Museo de Paleontología de Castilla-La Mancha, con el dinosaurio Concavenator, completa una visita que combina arte, naturaleza y gastronomía de caza y de pastor.
Morteruelo, ajo arriero, gazpacho pastor y pisto manchego en el comedor con vistas a la Hoz del Huécar, con vinos y cervezas de la región y postres caseros
Recorrido a pie desde la posada hasta la catedral, las Casas Colgadas, el Museo de Arte Abstracto Español y el puente de San Pablo
Café o sangría en la pequeña terraza sobre el jardín, una tradición de tertulia que la casa mantiene desde los años ochenta
Habitación de dos ambientes con balcones o ventanales sobre la Hoz del Huécar y el jardín
Habitaciones distintas entre sí, con mirador, balcón o terraza sobre el entorno natural de la Hoz del Huécar
Puntuación Nomadiq
Desde
60€/noche

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